Mark Webber tuvo que conformarse con la tercera posición, mientras que Sebastián Vettel abandonó después de tocarse precisamente con su compañero de equipo cuando ambos se disputaban el liderazgo de la carrera. Lo que parecía ser un monólogo de la escudería red Bull terminó siendo un papelón y un negocio para los McLaren que los seguían de cerca.
Hamilton logró quedarse con el primer puesto en Turquía seguido por su compañero de equipo, el actual campeón Jenson Button.
En Red Bull crece un problema que podría dificultar su lucha por el Mundial: la lucha entre sus dos pilotos. Hasta la fecha Webber mantiene una privilegiada ventaja de cinco puntos de ventaja sobre Jenson Button y nueve sobre Hamilton.
Las Ferrari siguen con serios problemas de rendimiento. Felipe Massa cruzó la bandera a cuadros en una modesta séptima posición y aún no pudo batir a su compañero de equipo, Fernando Alonso, que completó una carrera combativa pero tortuosa y al igual que en el último Gran Premio se vio obligado a adelantar posiciones desde la duodécima hasta la octava pero más por valor que por prestaciones. El F10 necesita urgentes y efectivas evoluciones si en Maranello no quieren perder definitivamente el tren de los punteros. Por el momento, Alonso aguanta cuarto en el Mundial a cinco puntos de Hamilton y a 14 del líder Webber, detrás del asturiano se ubica Sebastián Vettel con apenas un punto menos.
La próxima cita del Mundial 2010 es el Gran Premio de Canadá, que se celebrará dentro de dos semanas en el peculiar circuito semipermanente de Gilles Villeneuve, en la Isla de Notre Dame. Allí llegarán hasta cinco pilotos con opciones de lograr el liderazgo del Mundial.